El control de accesos es la medida preventiva de seguridad destinada a supervisar y regular el tránsito de personas, vehículos y mercancías a través de una o varias zonas o dependencias, integrando medios técnicos y organizativos para la protección de las personas y los bienes.
Sus finalidades principales son: prevenir la entrada de personas no autorizadas y la intrusión; incrementar la seguridad de las personas y de los bienes, reduciendo robos, hurtos y actos de vandalismo; disponer de información fiable mediante el registro y la trazabilidad de las entradas y salidas; y, en caso de emergencia o evacuación, permitir conocer qué personas se encuentran dentro del edificio.