La concordancia es la igualdad de género y número entre el sustantivo y sus determinantes y adjetivos (concordancia nominal: la casa blanca), y la igualdad de número y persona entre el verbo y su sujeto (concordancia verbal: los niños juegan).
Con los sustantivos colectivos en singular, el verbo va en singular (la gente opina).
El verbo «haber» usado como impersonal es siempre singular, aunque el sustantivo que lo acompaña sea plural: «había muchos libros» (no «habían muchos libros»); «hubo problemas» (no «hubieron problemas»).